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Capítulo XIII: desvelando algunos secretos Jingo

 

Luego de algunas horas, Kagome  se sentía un poco mas tranquila y decide regresar al sitio donde Inuyasha estaba, Shippo estaba en los brazos de Kagome del modo que cuando llegan, ven al hanyou que parecía terminar de comer algo; éste mira a Jun y una mirada un poco fría aparece... eso atemoriza un poco a Kagome.

 

- No me mires con esa cara...- contesta Inuyasha.

- ....- pero Jun no le dice nada y el hanyou lo mira de nuevo.

- Te diré algo, olvida lo que ha ocurrido... realmente no sé que me pasó, creo que te asusté...

 

Kagome estaba un poco mas tranquila al escuchar eso, pues no le hubiese gustado que de nuevo ocurriera lo mismo, aunque por su mente pasaba otra cosa...

 

- Hey Inuyasha, me guardaste algo para comer?- comenta Shippo en tono casi de mandato, pero ve no lo era al ver el plato vacío.

- Era necesario?- responde molesto y provoca el llanto del pequeño kitsune.

-T.T eso siginifica que no me guardaste algo?? ERES UN BAKA!!!!!!!!!!! BUAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

El hanyou no hace caso a los lloriqueos de Shippo y señala a Jun que coma, ella mira la comida y ve que era pescado, mira al zorrito y le da la comida.

 

- Tú come, eres pequeño y te tienes que aliementar mejor...- dice Jun mientras suspira un poco- además, no tengo hambre.

- De veras me lo das?????? ERES MUY BUEEENOOOOO!!!!!!!!!- agradece Shippo la comida de Jun y sonríe.

 

Así, Shippo abraza a Kagome y ella sonrie, aunque para Inuyasha eso fue patético.

 

- Por qué le das tu comida?

- Porque él la necesita mas que yo...- contesta molesto Jun- además, no tengo hambre.

- Pues que ni crea que será así siempre.

- Además, te preocupa mucho que coma?

 

Para Inuyasha eso fue algo bajo, pues las palabras que había dicho el hanyou sin lugar a dudas daba a entender que se preocupaba por él, éste no dice nada y le da la espalda para dormir... Kagome solo toma un poco de aire y hace lo mismo quedándose con Shippo.

 

- Ya no puedo aguantar tanto...- murmura para si.

 

Mientras eso pasaba,  en lo que era en la isla dominada por los oni, Naraku parecía bastante molesto... pues las cosas no estaban saliendo como él deseaba.

 

Kagura y Kanna del mismo modo estaban presentes, y observaban a un Naraku mas molesto de lo normal.

 

- He recibido una carta de Kikyou... las cosas se están complicando- habla Naraku molesto hacia Kanna y Kagura.

- Si? en qué sentido exactamente?- decía Kagura aburrida a todo eso.

- Mmm ese Lord Sesshoumaru es realmente alguien difícil de engañar, pues ha descubierto la apariencia del cuerpo de Kikyou.. aunque Lord Kouga está sospechando mucho sobretodo esto... según fuentes de información que obtuve.

- La mascota de Kagome-sama está alli, eso significa que ella anda por Shikoku...- comenta Kanna con su mirada sin vida y sonríe Kagura.

- Ju, ese Inuyasha no está sirviendo de nada...- dijo ella.

- Mmm creo que debo de hacer ya un cambio casi radical de planes, ustedes están incluídas..- decide Naraku tras escuchar esas palabras de Kagura.

 

Ambas chicas se miran y luego giran su vista de nuevo hacia Naraku, éste sonríe un poco y comienza a hablar.

 

- Saldremos de aquí, debo de ir a Honshu cuanto antes para realizar todos los preparativos, pues Kikyou comienza a estar indispuesta para esa parte del plan... ustedes... deseo que acaben con Sesshoumaru y con Kouga, al igual que Miroku y Sango...

- Y como le haremos?- pregunta Kagura.

 

De ese modo, Naraku continúa hablando un poco... en Honshu, por parte de Sesshoumaru, se econtraba recuperado por completo y estaba en una sala junto con Miroku, Sango y Kouga que había llegado...

 

- A ver si entendí... que la hermana de Kagome-sama es de barro y huesos?- decía confundido el ookami.

- Así parece, demo...- comenta Sango extrañada- no lo entiendo mucho aún.

- Mi olfato no me engaña por nada...- Sesshoumaru hacía lo posible para que le creyeran, Miroku mira a los presentes Serio y pensativo.

- Mmm, bueno yo mismo estaba investigando un poco, en escritos viejos de Tenno-sama.

 

Al decir esas palabras, Miroku saca algunos pergaminos que tenía a su lado y los desenrolla un poco para que el resto viera lo que pasaba.

 

- Bueno... Kagome realmente no se acuerda casi... pues sucedió cuando era muy pequeña, mi abuelo si estuviese aquí presente, lo recordaría...

 

De ese modo Miroku toma alguno de los escritos donde comienza a leer algo...

 

Eran tiempos mas remotos que los que ocurren en este momento, en Honshu las cosas no estaban muy buenas... se podía oler la traición, algo había ocurrido.

 

En el castillo de Tenno, éste estaba acompañado de la pequeña Kagome y enfrente de él estaba una mujer de largos cabellos azabaches y ojos cafés, iba vestida de un kimono de color azul... ella parecía estar suplicando al emperador y a su lado una chica un poco mas grande que Kagome parecida a su madre y vestía un kimono de color negro...

 

- No puedo permitir una traición de ese modo en los Jingo...- gritaba Tenno-sama.

- Pero... onegai!- suplicaba una mujer con los ojos casi llorosos- Si quieres júzgame a mi y a Kikyou no! onegai!

 

Kagome solo observaba lo que ocurría y no decía palabra alguna, pero sentía la fría mirada de su hermana Kikyou...

 

- Lo siento Usumi, demo... las leyes dicen que si traicionas a los Jingo, tú castigo será el destierro del lugar, junto con Kikyou- explicaba serio el padre, Usumi seguía con la súplica.

- No! por favor! Por favor no!!!!!!!!!!

- Ie, no puedo tenerte compasión, tu falta ha sido muy grave y no puedo permitir que sigas en Honshu... eso sería un grave peligro para mi pueblo y el resto de las islas...

 

La mujer estaba realmente horrorizada al saber su castigo, miraba a los vasallos de Tenno y todos la observaban con gran seriedad, pero mira a Kagome por unos instantes...

 

- Serías capaz... de alejar a Kagome de mi?- comenta Usumi mientras observa a la pequeña Kagome.

 

Hay un gran silencio ante eso, Kagome miraba a su madre con un poco de tristeza mientras que Tenno intentaba dar una respuesta a eso...

 

- Sé que a Kagome le dolerá saber que su madre es una traidora de los Jingo, pero ella quedará bajo mi cuidado...

- ...- Usumi no dice palabra alguno pero gira su vista al escuchar la voz de Kikyou.

- Padre...

 

Entonces Tenno se sienta y Kagome ve a varias sombras alrededor de ellos, tres exactamente rodeaban el lugar.

 

- Y bien, todos han comprodado que esta mujer, que fue mi esposa y la madre de mis hijas, ha realizado un acto que es considerado como traición, su destino será el destierro total de Honshu...

 

Las otras tres sombras parecen estar de acuerdo y miran a Tenno para que diera la última palabra, éste se aclara un poco la garganta y...

 

- Como ven, Usumi-san junto con mi hija Kikyou… su sentencia hacia su acto será el destierro, hay algún sitio de estas cuatro islas que deseen aceptar a dichas personas?

 

Los otros líderes piensan un poco ante esa proposición, el primero de ellos era Lord Inutaisho, líder de Hokkaido y de los inu youkai, al instante da su respuesta ante eso.

 

- Yo no puedo aceptar estas humanas que mencionas, en mi pueblo no puedo permitir que viva algún humano... va contra las reglas de mi raza.

 

Después, contesta el lider youkai ookami y de la isla Shikoku... su nombre era Katsu, sus ojos azules miraban fijamente a Tenno.

 

- Yo de igual forma no puedo permitir la entrada de humanos a mi territorio, además sabe bien que pueden morir al instante...

 

Por último estaba un hombre de cabellera azabache y ojos de fuego, su miraba hacía temerosa a Usumi del modo que ésta abrazaba a su hija; el nombre de este ser era sin lugar a duda... Naraku.

 

- Por mi no hay problema, ellas pueden estar resguardadas bajo mi territorio... aunque no se les sería buena idea escapar, pues los oni se las comerían al instante.

 

Los presentes se quedan helados ante la decisión de Naraku, Tenno parecía estar un poco en desacuerdo e intenta encontrar una respuesta ante eso...

 

- ... entiendo, creo que... está bien...

- Es un honor que dos Jingo estén en mis tierras...- habla serenamente el oni.

 

Pero eso último, Inutaisho y Katsu no lo veían con muy buenos ojos, de ese modo Usumi y su hija era llevadas, aunque Usumi de pronto se detiene y mira a Kagome y luego a Tenno.

 

- Tenno!!!!!!!! HONSHU NO VIVIRÁ POR SIEMPRE! ALGÚN DÍA CaERÁ Y KAGOME SERÁ LA PERDICIÓN DE TU REINO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

Salen de ahí y Kikyou termina por ver a Kagome con una mirada amenazadora que hace que se escabulle detrás de su padre.

 

Kikyou despierta luego de tener un sueño terrible, estaba sudorosa y al mismo tiempo nerviosa; queda sentada en su cama y se quita un poco la yukata; tenía vendado el hombro y aun sentía un poco de dolor.

 

- ...padre... nunca imaginé que soñara esto de nuevo...- decía para si.

 

Se levanta y camina un poco por su habitación para luego mirar el cielo un poco nublado que se le presentaba; toma un poco de aire y ve como sus serpientes caza almas se acercaban a ella... parecían decirle algo.

 

- Ya veo, Sesshoumaru-sama y Kouga-sama están aquí... Sango ha sido liberada, bien... bien...

 

Siente un poco de dolor y ve que su venda de nuevo estaba sangrando, eso le preocupaba un poco y por su mente pasa ese recuerdo del momento en el que había sido herida...

 

-flash back-

 

Kikyou logra introducir sus manos en sus ropas mientras pasaba sus manos heladas por su cuerpo, éste no podía hacer nada.

 

- Déjate.. llevar...

 

El inu youkai sinete como la humana tocaba su miembro con sus manos, éste seguía sintiendo una gran repugnancia y su cuerpo aún inmóvil, pero de pronto sale dese trance y prepara sus garras para que en ese mismo instante pudiese atacar.

 

La mujer ya le había quitado gran parte de sus ropas y ella estaba desnuda casi po completo.

 

- Bas..... ta.......!!!!!!!!!!!!!- grita el youkai fúrico.

 

Los ojos de Sesshoumaru se tornan rojos y le da un zarpazo a la mujer que la lanza lejos de él, éste se levanta y su respiración estaba agitada, sus ojos vuelven a la normalidad y...

 

- He sido... un baka, caí en esa trampa...

 

Pero algo lo deja extrañado, su mano derecha estaba manchada de sangre ve que provenía de la mujer que estaba en un rincón y adolorida; él logra herirla en su hombro izquierdo.

 

- Mal...dit...o...arg...- ella por su lado estaba molesta a que no logró su cometido.

 

El youkai nota algo extraño en la sangre, esta no era un color normal… generalmente la sangre de un humano era de color carmín, pero esa sangre era un poco diferente, era de un color mucho mas oscuro y llegando casi a negro.

 

- Tú... no eres humana...

- Me... las... paga..rás...

 

-fin del flash back-

 

- Es cierto… ha descubierto quien soy realmente…

 

La mujer se abraza a si misma mientras sus serpientes pasaban alrededor de ella, sentía como se alimentaba poco a poco de almas, ella se mira en el espejo y parece que se repugna al verse.

 

- Por culpa de mi padre, estoy así...- decía enojada- pero Naraku, ha logrado que siga viviendo...

 

Ella logra detener esa hemorragia y ve que el espejo que tenía brilla con un poco de intensidad, se da cuenta que era Naraku.

 

- Veo que te han herido...- dice él.

- Calla ya, no estoy de muy buen humor...

- Lo siento querida, estoy aquí para enviarte el aviso de que estaré rumbo a Honshu, quiero que acabemos con esto...

- Aquí están Sesshoumaru y Kouga...- comenta ella entre extrañada y seria, no se esperaba ese cambio de planes por parte de Naraku.

- No importa, de todas formas he enviado a Kanna y a Kagura para que acaben con ellos cuanto antes.

- Y de Inuyasha, que hay de su misión? Saben algo de mi hermana?- pregunta ella con la esperanza de saber que ella ya no estaba viva.

 

Cuando escucha eso, Naraku parece molestarse un poco del modo que Kikyou lo nota.

 

- Pasa algo?

- Inuyasha no la ha encontrado aún, en ese caso los líderes de Hokkaido y Shikoku deben de morir para que no intervengan en nuestros planes.

- De acuerdo...- contesta Kikyou.

 

Naraku desaparece del espejo y el reflejo de la hermana de Kagome aparece de nuevo, Kikyou estaba un poco preocupada por lo que estaba pasando, sabía bien que se estaba arriesgando mucho....

 

Llega un nuevo día y el hanyou con Jun y Shippo habían llegado a lo que parecía ser el puerto de Shikoku, Jun por su parte estaba bastante contento con eso..

 

- Hasta que llegamos, pensé que nunca llegaría aquí- habla Inuyasha bastante animado por llegar a su destino.

- De aquí ahora a Honshu!- comenta ijugla  de contento el chico y Shippo salta de alegría.

- Si!!!!!!!!!! a casa!

 

De ese modo Jun carga a Shippo y dan vueltas de felicidad; Kagome estaba muy contenta porque pronto estaría en su casa y su pesadilla con Inuyasha estaría por acabarse... aunque Inuyasha lo mira, mira la sonrisa radiante de Jun en sus labios mientras Shippo hacía lo mismo.

 

- Cada vez que miro a Jun, mira a Kagome... no sé pero... comienzo a pensar otras cosas... de todas formas, Kagome Jingo, sé que estás viva, lo puedo sentir...- piensa Inuyasha mientras lo observa.

 

Entonces el hanyou se acerca a Jun y la detiene de su juego con Shippo, éste se queda extrañado.

 

- Dime una cosa Jun... por qué quieres ir a Honshu, acaso tienes que ver con la Jingo?- pregunta serio y éste se queda extraño.

 

Kagome se queda helada ante eso, sentía un poco de nervios y mas porque Inuyasha la miraba con esos fríos dorados que casi la desnudan al verla, ella no sabe que decir...

 

- Yo...

- Contesta- ordena, su voz era casi amenazadora- por que sabes una cosa...

 

Y al decir eso, Inuyasha desenvaina su espada y se la pone en el cuello de Jun, éste se pone un poco mas nervioso.

 

- Soy un enviado de Naraku que está en busca de esa Jingo... que sigue viva, será mejor que no intentes hacer algo porque yo...

 

No termina de hablar porque siente que algo lo muerde y ese algo era...

 

- Kirara...- dice Jun en voz baja.

 

El animalito de fuego había llegado en ese mismo instante y detiene a Inuyasha, éste estaba horrorizado mientras que Shippo parecía curioso al ver al animalito.

 

- TÚ.... DE NUEVO...???????- gritaba horrorizado al ver a Kirara.

 

Kirara por su parte le gruñe a Inuyasha, Kagome entiende que la estaba protegiendo y el hanyou decide mejor dejar las cosas por la paz.

 

- Que lindo!!!!!!!!!- Shippo se queda maravillado por Kirara, Jun se alegra igual de ver a su mascota.

- Kirara! Cuánto tiempo sin verte!

 

El animalito estaba contento de ver a su ama y le ronronea del modo que Kagome no duda en cargarlo y acariciarlo, Shippo de igual forma lo hacía mientras que Inuyasha...

 

-.... ese animal...

 

Por unos instantes recuerda alguna de las palabras de Naraku, y una de ellas tenía que ver un dato curioso de los gatos de las montañas... algo dentro de su interior comienza a decirle que poco a poco estaba cerca de su presa...

 

- Ya terminaste de acariciar al gato?- dice molesto y fastidiado de que el animal en ese instante, era el centro de la ateción.

- ¬¬ eres realmente baka, será mejor que tomemos el barco hacia Honshu, ya quiero llegar a casa- comenta Jun harto del comportamiento de Inuyasha y Shippo lo apiya.

- Yo también! Yo también!

 

En la mente de Inuyasha muchas cosas pasan... además de su deseo de acabar con la Jingo que le encomendaron, algo mas se presenciaba ahí... un poco de inseguridad, algo que del mismo modo comenzaba a impedirle que acabara con su joven vida.

 

Luego de eso, deciden irse a comer algo, pues había algunos de esos puestos de comida cerca de los barcos que zarpaban hacia extraños lugares.

 

- Shippo, no tienes hambre?- pregunta Kagome con amabilidad.

- Si!

- Jun, hasta cuando dejarás de consentirlo?- Inuyasha no estaba nada de acuerdo con eso.

 

Kirara le gruñe y por unos instantes calla al hanyou(como la ven, tan chiquito y causa miedo :p), no le queda de otra que seguir a Kagome y a Shippo.

 

- Aunque... ahora que lo pienso... ese momento... no fue tan malo... fue algo indescriptible en mi ser, algo que nunca en mi vida había experimentado...- reflexionaba un poco al recordar ese momento que estaba casi seduciendo a su ‘compañero’ de viaje.

 

No pasó mucho tiempo, cuando ellos habían ya comido algo y se disponían a buscar la forma de estar en un barco que los llevara a Honshu, Kagome decide dejar por unos instantes a sus compañeros.

 

La chica suspira un poco y mas porque sentía mucha presión estando con Inuyasha, ella sabía que Inuyasha estaba dándose cuenta y al mismo tiempo, no podía seguir mas con esa falsa apariencia del joven, ya no podía mas...

 

- Esto es muy estresante, Inuyasha se está percatando de mi presencia... tengo que hacer algo... pero... que?- intentaba idear algo bueno para no poner su vida en riesgo.

 

Camina un poco y no se da cuenta que en lo alto había una gran pluma que estaba aterrizando lentamente... mientras ella se volltea, no se da cuenta que la pluma baja y lanza un ataque; Jun gira su vista del modo que ve a un ser extraño y junta sus manos para crear una barrera que lo protege.

 

- Nani?- Jun estaba sorprendido a lo ocurrido pero...

 

Cual va siendo su sorpresa que... ese ser, era Kagura...

 

- Kagura...

 

Kagura estaba sorprendida al verla, y de sus labios aparece una sonrisa maligna; salta y queda enfrente de Kagome... de Jun.

 

- Vaya... jamás pensé con toparme con la Jingo... jejeje, Kagome Jingo es un honor verla viva- habla la mujer de los vientos y hace una leve inclinación, Kagome la mira seria pero se coloca en posición de ataque.

- Sabía que algún día me descubrirían...- su voz no era de Jun, era ella... Kagome.

- Entiendo... de todas formas, yo misma te mataré antes de que Inuyasha se percate!!- contesta Kagura mientras abre su abanico.

 

Sin pensarlo dos veces Kagome ve como Kagura ataca con sus cuchillas y ésta intenta escapar y al mismo tiempo, desenvaina su espada...logra esquivar algunas cuchillas y sale corriendo.

 

- Kami! Ahora que haré, que haré?

 

Inuyasha y los demás se dan cuenta que estaba siendo perseguida y ven que está subiéndose al primer barco que ve, Inuyasha con Shippo y Kirara la alcanzan.

 

- Pero que tanto te pasa?- pregunta al ver extraño a Jun.

- Yo... este... Inuyasha...- jadeaba un poco Jun.

- Estás bien?, parece que te seguían...- preguntaba preocupado Shippo.

- De seguro que un monstruo te persiguió... será mejor que salgamos de aquí- dice Inuyasha.

 

Ellos estaban por salir cuando... ven que el barco ya estaba zarpando, Inuyasha se queda helado ante eso y mira a Jun con la quijada casi en el suelo.

 

- Estás baka o que???? Sabes en donde hemos caído???? Sabes???????- gritaba Inuyasha en la histeria total al ver ya el barco en movimiento.

- Eh???- dice Jun sin saber que.

- Mmm huelo a youkai...- hace el comentario Shippo tras olfatear un poco, Kagome... Jun, se queda paralizada.

- QUE???????????O.Ouuuuuuuuuu

 

De mismo modo, Inuyasha agarra a Jun y se lo lleva a cierta zona que estaba... repleta de youkai y casi todos eran del tipo inu... Kagome estaba helada ante eso...

 

- Por kami! Nos fuimos en otro barco! Ya no sé a donde vamos!!!!!!!!- gritaba Inuyasha desesperado... perdió por completo el sentido de la orientación, pero se calma al ver a Jun aparentando serenidad, su voz era ligeramente seria.

- Creo que vamos a Hokkaido...

 

Para Inuyasha eso no era muy agradable que digamos... aunque... Kagura parecía haber descubierto algo muy bueno...

 

- Je, así que eres la acompañante de Inuyasha... ya veo, eso a Naraku le gustará mucho...

Continuará

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